Llega el día esperado por muchos, sobre todo por los que tienen más de 30 años.

Hoy hemos recibido muchas visitas de padres, madres, abuelos y abuelas, tíos, hermanos… La mayoría han salido a comer a Alba o a Salamanca, y vuelta obligatoria antes del ensayo de la Orquesta.

En el EOS no tenemos ningún día específico de visitas ni tampoco es algo que hagan todos los familiares de alumnos. Si es el primer año, muchos vienen pensando que sus hijos se echarán a sus brazos deseando encontrarse con sus padres pero, en muchos casos, nada más lejos de la realidad. Es cierto que, como madre que soy, también es muy frustrante comprobar que tu hijo/a pasa completamente de ti después de casi una semana, aunque bien pensado es una señal inequívoca de que está feliz, contento, bien alimentado, bien cuidado y atendido.

La familia EOS, esa con la que convivimos intensamente 13 días en verano y dos fines de semana durante el siguiente invierno, es grande, muy muy grande, pero a la vez muy unida. Todos lo saben y quieren, y necesitan exprimir los minutos de estar juntos al máximo.

Queridos familiares de nuestros artistas: no estéis tristes si alguno de ellos ha elegido salir corriendo después de comer para ver a sus amigos, poder llegar a la hora de la piscina o quiera estar en el colegio cuanto antes para poder ensayar antes de la Orquesta. Estaréis más que contentos el día 28 cuando los escuchéis tocar, e increíblemente orgullosos de todos ellos por el trabajo que están realizando.

¡Buenas noches!