Han sido muchos los alumnos que han pasado por los atriles del Encuentro Orquestal Sinfónico en los últimos 9 años, muchos de ellos de forma ininterrumpida.
Muchas historias, muchas anécdotas y muchas imágenes. Algunas de ellas las guardamos en nuestros recuerdos; otras las podemos compartir con todos en los siguientes álbumes.

Unai Casamayor, trombonista

He ido al EOS desde el 2013. De todo este tiempo, lo que más aprecio es la simpatía de compañeros, profesores y monitores. Este curso es distinto, ya que además de tocar y vivir experiencias tanto en Alba de Tormes como en el Auditorio Nacional, aprendes de otros compañeros, trucos, técnicas y formas, tanto de convivencia como musicalmente hablando. Ha marcado mucho en mi vida como trombonista y es muy recomendable.

Vlad Díaz-Regañón, violinista

Después de 8 años creciendo como persona y música en el EOS, me doy cuenta de que no es solo un campamento, no son solo compañeros de atril, no son solo profesores ni es sólo música. Aquí todo se vuelve hogar, familia y magia.

Alba Vivas, percusionista

Llevo asistiendo a este campamento desde que tengo memoria. El EOS es una parte importante del año donde además de formarte musicalmente, conoces a gente nueva y disfrutas. Para poder saber lo que es realmente, hay que vivirlo.

Blanca Larralde, flautista

En el campamento se forma una gran familia donde no importa la edad, el género o el número, da igual los años que lleves siempre te sientes arropado.